
Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.
El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo
Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

© Javier Cuchí
Barcelona, 2005-2006
Jueves, 02 de febrero de 2006
De la serie: «Los jueves, paella»
A principios de esta semana ha trascendido que la Fundación Príncipe de Asturias
ha recibido la propuesta de candidatura del matrimonio Gates (Bill, el de
Micro$oft) al premio a la cooperación internacional.
Al enterarme, di un buen respingo en el primer momento, pero después, más
tranquilo y reflexivo, pensé que realmente ya tardaba, que el tío Gilito
necesita una figurita vistosa para la colección y como los del Nobel no van a
picar tan fácilmente, pues igual los pringados estos de los españoles se la
tragan. Total, van locos por salir en los papeles y un premio de estos para el
Guillermito tendría una previsible trascendencia mediática. Por lo demás, si ya
le dieron un premio a un grupo de pateadores de pelotas... ¿por qué no se lo
iban a dar a un financiero? Total...
El asunto no está en mi personal antipatía hacia todo lo que representa Gates ni
en mi aversión a sus métodos empresariales (cuando cabe aplicarles el nombre de
empresariales y no otro mucho peor). Ni
siquiera está en el hecho -cierto y comprobado- de que las ingentes donaciones
de la Fundación Gates son una forma de ahorrar impuestos a barullo; ni aún
porque, con bastante frecuencia, estas donaciones se hacen en especie y la
especie puede ser muy rara o
llegar
algo... deteriorada; incluso paso por alto que el señor Gates sería mucho
más filantrópico si permitiera a los países, pueblos y sociedades pobres el
acceso racional y asequible a las TIC -cosa que él impide férreamente- para que
pudieran pescar en vez de tener que esperar la llegada de los peces quizá no
siempre frescos del señor Gates. En resumen, no me parece especialmente
vergonzoso el señor Gates (que sí, vamos, pero esto no hace al caso presente).
Lo que me parece a todas luces y de todo punto una vergüenza, es que abundando
los ejemplos de actitudes personales, casos de abnegación, sacrificio,
profesionalidad y entrega a los demás, se pretenda darle un premio de la
[teórica] importancia del Príncipe de Asturias a un individuo que todo lo que
hace -y en las condiciones antedichas- es dar dinero, un dinero que es una
mínima parte del fortunón que ingresa cada año, es decir, que aún eludiendo el
detallito del beneficio (que no beneficencia) fiscal, no existe un supuesto de
sacrificio económico sensible.
Tras las pachangadas de galardonar a los futboleros y a un chaval que no ha
hecho más que ganar un campeonato, yo creía que el [premio] Príncipe de Asturias
no podía caer ya más bajo; pero veo que nunca hay que descartar nada en materia
de bajeza intelectual y aún espiritual.
¿Cabe la esperanza de que la candidatura de Gates no se materialice en el
galardón apetecido? ¿Realmente cabe?
Luego lo hablamos...
Por: Javier Cuchí | Los jueves, paella | Comentarios (4) | Referencias (0)
Javier, no te olvides de que yahoo ayudo a encarcelar a un blogger chino, ofreciendo los datos privados. Este acto deleznable haga que tenga a yahoo como empresa mas odiosa incluso que microsoft, y es un hecho que no debieramos olvidar.
morgenes | 02-02-2006
Le recuerdo que el tio Gilito ya comió con el monarca y su señora a poco de ser presidente el zapa. Cosas veredes. Lamentable lo de la cocacola en el cole.
el espia | 02-02-2006
No sé si es la misma categoría de Billy Gates, pero Olga Viza en su programa de RNE está promocionando la candidatura de dos familias a los Premios Príncipe, una israelí y otra palestina, que donaron los órganos de sus hijos fallecidos a niños palestinos e israelíes respectivamente. Me parece un gesto fenomenal en nombre de la paz y la amistad.
Y demuestra una vez más que la gente normal queremos vivir tranquilos y amistosamente, y no que nos anden amargando entre los políticos y los poderosos en su afán por conseguir más poder y dinero.
De Menasa, tristemente, no hay interés ni siquiera en Asturias. Eso sí, ahora toca discutir en qué se dilapidan (léase "a qué bolsillo van a parar") los dichosos fondos mineros. Y para distraernos mientras tanto ya nos sacarán L'Estatutu correspondiente.
pululante | 02-02-2006
Muchas gracias, amigo Pululante. No sabía lo de la hermosa iniciativa de Olga Viza y Javier Capitán. Me parece que no es el mismo premio: a esta familia se la propone para el de la Concordia y el del tío Gilito es -manda huevos, ya lo dijo Trillo- el de Cooperación Internacional, si no me falla la información o la memoria.
De todos modos, ya he enviado mi mensaje apoyando el PPA para esas magníficas familias de Oriente Medio.
Javier Cuchí | 02-02-2006