
Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.
El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo
Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

© Javier Cuchí
Barcelona, 2005-2006
Sábado, 31 de diciembre de 2005
Termino mi último almuerzo de este 2005 de mala gana.
En primer lugar porque he recordado a mi hija mayor la prohibición absoluta y taxativa de que entren en casa contenidos de ocio con sistemas anticopia, importándome tres absolutas mierdas qué rey mago los obsequie: no tengo ganas de que se vengan abajo las máquinas en los que se intenten reproducir; también he puesto de manifiesto mi veto inapelable a la entrada en mi casa de cualquier artefacto señalado con la marca Sony, decisión que, además, tiene carácter indefinido, para no decir perpetuo. La familia y las amistades ya están avisados, pero nunca falta el listo que se cree que toda la pólvora se va en salvas y luego se quejará cuando le espere un viaje al Corte Inglés a cambiar el desaguisado (o a meterse el desaguisado por donde le quepa, en otro caso). Mi hija -trece años, y dejando a su paso un buen chorro de hormonas y rebeldía por los suelos- no se ha tomado la cosa nada bien. Eres un dictador y un facha. Sí, hija mía, sí, hala, vete a llorarle al hombro del Teddy o del japo que manda en Sony (Harry, Harry ¿dónde estás?) que ellos no son ni dictadores ni fachas, hay que joderse...
Mientras tanto -ya en segundo lugar- toda la santa comida amenizada por la carraca gilipollesca y políticamente correcta de todos los telediarios de mierda lanzando al vuelo sus putrefactas campanas antitabáquicas a cuenta de que mañana entra en vigor la ley de Zap en plan antihumo.
Ya ves qué alegría, otro nuevo tijeretazo a la libertad personal. Sin entrar en la libertad de expresión, que anda por los suelos, primero fue el cinturón de seguridad obligatorio (¿qué daño hace a terceros el tío que no quiere ponérselo?), después vino el casco de los motoristas (¿en qué me dañará a mí que un motorista no lleve casco?) y ahora el cigarrillo. Para el 2007 hay división de opiniones sobre si le tocará al alcohol o al café; el perdedor del 2007 será la nueva limitación del 2008. Y para el 2009... prefiero no pensarlo, pero seguro que algunos -como yo- ya barruntáis por dónde pueden ir los tiros. Para protegernos del SIDA, ya sabéis...
Yo dejé de fumar hace más de seis años. Fue mi libre y espontánea opción. Y fue personal e intransferible: no me dediqué, a partir de entonces, a tocar los cojones a los fumadores, con los cuales sigo manteniendo las mismas relaciones que antes: buenas con muchos, malas con algunos pero, en todos los casos, sin relación con el tabaco. Pues mira que estoy barruntando volver al vicio; desde el momento en que, aún sin relación con la estupidez imperante, estoy alineado de hecho con ella, me siento un perfecto gilipollas.
Y tengo en el cajón de mi escritorio un montón de puros excelentes que o les doy curso de un modo u otro, o acabarán enmoheciento triste y lamentablemente. Ya veremos qué hago.
Mientras tanto, pese a los gilipollas, pese a los liberticidas, pese a los apropiacionistas, pese a los sociatas, pese a los de la perrera y, sobre todo, sobre todo, sobre todo, pese a los políticos, en general y en su totalidad...
QUE TENGÁIS UNA FELIZ ENTRADA DE AÑO Y QUE 2006 NOS SEA LEVE A TODOS
Por: Javier Cuchí | Avisos y noticias | Comentarios (3) | Referencias (1)
La polémica ley del tabaco. A mí me parece muy invasiva y que se ha implantado muy de golpe. Por otra parte, estoy a favor en tanto en cuanto no se trata tanto de limitar al fumador como de favorecer el derecho del no fumador. Cada uno que fume lo que le dé la gana, pero a mi no me tienen por qué joder los pulmones.
Sé de algún hospital donde los empleados fuman en el área de urgencias... ¡¡¡y no se les podía prohibir!!!
Se podría haber empezado gradualmente con la prohibición en centros de trabajo y para otro año pasar a bares y restaurantes. Aquí no estoy tan de acuerdo con la Ley, ya que es un negocio privado y si alguien ve oportunidad de negocio en espacios sin humo que lo aproveche. Aunque sin duda voy a agradecer no tener que lavar y/o ventilar la ropa cada vez que me tomo un café.
En cualquier caso, FELIZ 2006. Espero seguir leyendo tus interesantes artículos.
pululante | 31-12-2005
De acuerdo con pululante (aunque para mi la ley es demasiado permisiva con bares y restaurantes): estoy harto de que me jodan los pulmones con la excusa del buen rollo entre compañeros, y en cuanto a bares y restaurantes he dejado de ir, ahora si de verdad estarán libres de humos puede que vuelva.
Por otro lado los que no se ponen el cinturón de seguridad si que me joden de dos maneras: una, por el sobrecoste a la seguridad social si no se mata en accidente y la otra si es la persona que llevo detrás; por el llamado "abrazo de la suegra" (o sea, el no se mata pero me mata a mi que llevo cinturón).
Para la obligación del casco valen los mismos argumentos que para el cinturón (menos, obviamente, el abrazo de la suegra).
luca | 01-01-2006
él | 01-01-2006
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Más boicot | 2006-01-09 13:38:41
[...] desde hace meses.
Me parecen importantes estas iniciativas que deben sumarse a las ventajas de los avances tecnológicos, porque hay otros que no son tan ventajosos y que sí vienen apoyados por toda la potencia de la industria del expo [...]