
Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.
El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo
Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

© Javier Cuchí
Barcelona, 2005-2006
Martes, 29 de noviembre de 2005
De la serie: «Correo ordinario»
Leo sorprendidísimo (gratamente sorprendido, adelanto), el artículo de Daniel Rodríguez Herrera en «Libertad Digital». ¿Por qué sorprendido? Por varias cosas. Ya he dicho muchas veces que «Libertad Digital» es infumable, con la única y magnífica excepción de su sección de Internet, en la que la práctica totalidad de sus colaboradores habituales funcionan sine ira et studio, desmarcándose de la tónica general de la perrera a la que varios medios -y éste el segundo, tras la COPE-, nos tienen acostumbrados desde hace un [excesivo] tiempo. Pero, claro, perrera aparte, «Libertad Digital» tiene una ideología de fondo, el ultraliberalismo político y económico (yo diría más el segundo que el primero), que lo sitúa claramente en la órbita del PP; ello no obsta, sin embargo, para que los colaboradores del medio y su propio dueño, Federico Jiménez Losantos, sean de vez en cuando críticos con el partido de la derecha, lo cual acontece cuando, al singular juicio de esa berroqueña redacción, la tropa de don Mariano no se conduce con la ciega furia que, según parece, sería de desear en el ambiente losantino. Este es en parte el caso que me ocupa hoy: Daniel Rodríguez la emprende con el PP -y más bien a saco- a cuenta de su estúpida claudicación ante la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual.
Lo que ocurre -lo veréis si leéis el artículo en cuestión- es que Daniel protesta por lo evidente pero que, al mismo tiempo, es lo superficial. Tiene razón, por supuesto, cuando viene a decir que es del género estúpido hacerle el caldo gordo a quien, de todas formas, te va a poner a parir a la menor ocasión; a lo que yo añado que el PP -y ese es un mal tradicional de la derecha- parece renunciar a tener su propia influencia en ámbitos que (no sé por qué) se ceden alegremente a la izquierda como si fueran propios de ésta: y los partidos de derecha, increíblemente, caen en esa misma trampa echando piedras a su propio tejado. Cabe, sin embargo, mencionar la excepción de CiU quien sí se ha sabido crear -y no siempre éticamente, por cierto- su propio vector de influencia en el ámbito cultural, pero también es verdad que la peculiaridad cultural de Catalunya es un matiz que hace la comparación no del todo válida.
Pero esa es la superficie de la charca, más bien sucia. En aguas más profundas, la actitud del PP es menos contradictoria, menos sorprendente y menos estúpida de lo que le parece a Daniel. Porque el PP no es, en absoluto, deudor de las pandillas de chupópteros que dirigen las entidades de gestión de derechos económicos de autor; esa deuda es propia de la cutrez sociata. De quien sí es deudor el PP (y bien deudor y bien genuino) es de las estructuras empresariales que verdaderamente cortan el bacalao en materia de contenidos de ocio.
Las élites de las entidades de gestión no son más que factótums enjaulados y engordados -bien que a costa del bolsillo de los ciudadanos y de los autores, que es lo grave- de quienes hacen el negociazo padre, de quienes se llevan en todo este asunto la parte del león, el botín de verdad: la industria del ocio. Holdings transnacionales que funcionan en medio de equilibrios delirantes (por ejemplo, ser -supuestamente- víctimas de su propia producción o beneficiarios de la piratería que los hunde, según ellos mismos, al ser productores de contenidos y también de maquinaria de grabación y de soportes digitales vírgenes), megaeditoriales multinacionales participantes en o participadas por los anteriores, productoras cinematográficas, productoras mediáticas, grupos mediáticos (prensa, radio, televisión...), los grandes monopolios del software... Esta es la verdadera parroquia del PP y ahí están los intereses a los que sirve el PP en esta cuestión. Ramoncín haciendo el indio por las televisioncillas o las emisoritas más polvorientas sirve para tener agarrada a la chusmilla sociata, pero el Partido Popular está tan cogido o más por vía de las cúpulas. A tal señor, tal honor, faltaría más.
Por los votos no hay problema, esto lo sabe Daniel: la COPE tiene una audiencia fiel, entregada y acrítica, que cuanto más cafre se ponga Federico tanto más ferozmente depositará el voto (para el PP, of course) en la urna. Y están, además, las fragatas de escolta: «ABC», «La Razón», «Libertad Digital» y la larga retahíla de patrulleritas digitales o de papel que están también al servicio del ambiente. Nada distinto, por otra parte, del grupo de combate sociata, con la misma estructura y simplemente con distintos nombres, dedicado a arramblar con los panolis que aún se creen eso de la izquierda.
Entre todos la mataron y ella sola se murió. No sé por qué nos cansamos yendo a votar. Tampoco sé por qué nos cansamos no votando, visto el escándalo abstencionista del referéndum de la cosa aquella constitucional europea sin que pasara nada más que la sociatada celebrando su... clamoroso... triunfo.
Quiero cerrar este artículo con la cita de un sorprendentemente inocente y, desde luego, adorable párrafo del de Daniel. Dice: Los políticos tienen que elegir, en muchas ocasiones, entre hacer lo que consideran que es bueno para el bien común o tomar una opción que piensen que les favorece a ellos o a su partido de cara al electorado..
Los políticos -ninguno de ellos, sea del partido que sea- tienen que elegir nunca, porque su acción está perfecta, unívoca y sistemáticamente dirigida a su interés de partido. Si de forma absolutamente casual, rara y aleatoria, su acción comporta algo bueno para el bien común, se trata de un simple efecto colateral. Un efecto colateral grato a la ciudadanía que, sin duda, lo celebrará.
Pero que a los políticos les traerá sin cuidado.
Por: Javier Cuchí | Correo ordinario | Comentarios (4) | Referencias (0)
Menos mal que te ha sorprendido gratamente, que si no... :-P
Dices que "de quien sí es deudor el PP (y bien deudor y bien genuino) es de las estructuras empresariales que verdaderamente cortan el bacalao en materia de contenidos de ocio". Sin embargo, no das ningún dato concreto más allá de tu sospecha de que al PP le beneficia especialmente Sony, BMG y compañía. ¿En qué? ¿Qué votos le dan? ¿Sabes que les dan dinero? Me da la sensación de que me acusas de ingenuo porque carezco de tu visión conspiranoica sobre este asunto.
Daniel Rodríguez Herrera | 29-11-2005
Buena si señor.
Como siempre, cuando algo es realmente trascendente no nos lo muestran por la tele. Es por eso que Alejandro y Bisbal (y toda la pandilla basura) se hicieron la foto en los escalones de Moncloa, porque son lo de menos. Si modifican la LPI y bendicen los DRM no será para que Teddy respire hondo -aunque lo hará- sino más bien para que Sony no tenga que disculparse por meter un rootkit -que no tendrá que ocultar pues será legal- en sus CDs.
Es el mismo juego que los barcos de Venezuela. Si sale por la tele y dan rueda de prensa no hay nada que temer. A lo que hay que temer es a las armas que le venden a Sharon (que esas se las vendía el gobierno de Aznar y ahora se las sigue vendiendo el de ZP, que ahí andan igual). La noticia de las armas de Sharon no saldrá por la tele porque Sharon las usará para arrasar campos de refugiados y sería impopular el gobierno que admita que se las vende...
Mucha hipocresía, mucha hipocresía...
Versvs | 30-11-2005
Que sí, Vervsus, que los judíos son unos nazis que "arrasan campos de refugiados" y Chávez un santo varón que no asesina a manifestantes ni encarcela opositores ni apoya el terrorismo de las FARC. Aleeee, tomate la pastilla, que has sido un progre antisemita buenoooo.
Daniel Rodríguez Herrera | 30-11-2005
Espléndido el artículo, y directo a la herida. De hecho leo en los comentarios que el "prota" respira por la herida, en carne viva, a estas alturas de la campaña de mal rollo que "genera" el PP desde que perdió las elecciones, y no acepta perder. Los medios afines al PP tienen su clientela, y cuando puedan pasarán la boina para recuperar sus esfuerzos por ayudar al PP en esta campaña salvaje de crispación que tienen montada. ¡Ah!, y el que se pica, ajos come :)
Saludos.
El Santo | 07-12-2005