
Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.
El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo
Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

© Javier Cuchí
Barcelona, 2005-2006
Lunes, 19 de septiembre de 2005
De la serie: «En profundidad»
Vaya semanita la que terminó, y me temo que no va a ser manca la que empieza hoy. Si la pasada se inauguró con la bronca de la OPA contra Endesa en su punto álgido, a medida que avanzó dos acontecimientos más azuzaron mayor polémica: por un lado, la ley de los papeles de Salamanca y, por otro, la aprobación, por parte del ICANN del dominio de primer nivel .cat.
Las opas y los papeles voy a dejarlos para la paella correspondiente, si procede. Lo del dominio lingüístico catalán hay que hablarlo. Hay que hablarlo porque sólo se han oído dos versiones: la del nacionalismo auto-umbilical, ronroneando satisfecho como si ya tuviéramos a la vuelta de la esquina la apoteosis mundial del catalanismo y todos los ordenadores del mundo llevaran, como otrora los peces en el Mediterráneo, las cuatro barras impresas en el lomo; y la de la perrera, que está como loca porque asegura que en el ICANN se han vuelto tarumbas y que esto va a ser una merienda de negros de dominios idiomáticos por doquier (aunque seguro que si en vez del .cat se tratara del .his, del cual, por cierto, ya se han escocido estos días, la protesta por la locura se hubiera visto convertida en la celebración de un justo y lógico reconocimiento a la realidad del castellano).
En fin, estamos acostumbrados a ambas cosas, a la complacencia y al triunfalismo nacionalcatalanista por simples fruslerías y a la bronca y el cabreo nacionalespañolista cada vez que en Cataluña funciona algo y ese algo, encima, funciona en catalán.
Lo del .cat no es para tanto, ni por un lado ni por otro. Mi impresión personal es que se trata de una iniciativa cultural interesante y en cierto modo lógica, dado que el catalán no está limitado a una sola región o a un solo estado, sino que se reparte en varios. En España, se habla comúnmente el catalán en territorios más o menos extensos de cuatro comunidades autónomas (incluyendo, sin ánimo de polémica, Valencia); en Europa cabe decir lo mismo, respecto de la extensión territorial, de otros tantos Estados soberanos (España, Andorra, Francia e Italia). Siendo así que el dominio de primer nivel correspondiente al Estado no es suficiente en este caso para delimitar un ámbito lingüístico -como serían los casos, por ejemplo, del finés o del italiano- parece razonable que exista un dominio que establezca esta delimitación, imposible en lo político o en lo geográfico.
Y esta razón permitiría, efectivamente, la aceptación por parte del ICANN de más dominios lingüísticos (el .his, desde luego, pero también de varios lenguajes más) sin que eso se convirtiera en la locura que predicen los profesionales de la bronca anticatalana. Basta, simplemente, que se establezcan tres sencillas y perfectamente demostrables condiciones: que la lengua en cuestión tenga un número de hablantes presentable, que esté extendida en más de un Estado (es decir, que no sea suficiente para delimitarla con el dominio nacional) y que tenga una presencia mínima en Internet. La primera y la tercera son, por si se quisiera (que no es necesario), reglamentaria y numéricamente definibles; la segunda ya lo es por naturaleza.
¿Hay razones para tanta albricia y tanto festejo por el lado favorable? Pues tampoco creo que haya para tanto, los almogávares no cabalgan de nuevo; y si el dominio lingüístico es una ayuda, un instrumento, conviene tener en cuenta que, como fin, no es nada. Una cultura es o no es, es grande o no es grande, es amplia o es restringida, pero sea lo que sea, lo es por sí misma, tiene fuerza propia. El remo no hace la barca y navegar montados en un remo no es sino una imagen ridícula.
¿Por qué digo esto? Porque también es cierto que detrás del .cat (y sin perjuicio de su plausibilidad intrínseca) sí que hay una operación de carácter político. La asociación PuntCat, promotora del dominio, es de carácter privado, lo que le confiere frescura y gracia a la iniciativa, le da certificación de procedencia de la sociedad civil. Pero ¡ay! esta privacidad tiene una cierta trampa. Si observamos la lista de Entidades adheridas a PuntCat, ciertamente importante, más de ochocientas, vemos un buen número de organismos públicos: ayuntamientos, consejos comarcales, el Institut d'Estudis Catalans y hasta la radiotelevisión pública catalana; y eso por no citar escuelas e institutos públicos o colegios profesionales porque es verdad que, aunque estrictamente entidades públicas, tienen mucho que ver con la sociedad civil. Pero cuidado: no pretendo con esto decir que PuntCat sea un bluff: nada más lejos de mi intención. La lista de entidades adheridas (por no hablar de la de empresas privadas, aunque algunas un tanto sospechosas de afección al régimen) refleja con claridad y poco margen para la duda el hecho de que la sociedad civil catalana está en general muy a favor de ese dominio (y si hablamos de la sociedad civil de la Cataluña catalanohablante, tendremos que decir que no en general sino masivamente a favor). Pero una cosa es que una sociedad esté a favor de una iniciativa y otra muy distinta que la promueva.
Yo no tengo la percepción de que existiera previamente un ansia generalizada y perentoria de la existencia del dominio. Puesto que hubo quien la promoviera, pareció, ciertamente, muy bien, pero sería a todas luces inexacto decir que Cataluña entera y a una sola voz suspiraba con fuerza por el .cat. Y las sospechas procedentes de la perrera en el sentido de que el .cat pudiera llegar a ser sibilinamente obligatorio en algunos ámbitos presionados por el poder, tampoco son, así, a priori, completamente irracionales. Promoción forzosa: no es la primera vez que se ha visto algo de eso por aquí.
¿Qué acaba de materializar la sospecha de una fuerte intervención política? Pues el sencillo hecho de que PuntCat ha sido subvencionado, y no con dos centimillos. Y lo ha sido desde dos conselleries de la Generalitat controladas, precisamente por ERC: Presidència (el departamento del Conseller Primer) y el DURSI (Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació, del conseller Solà, independiente pero claramente adscrito a la órbita republicana. No hablo por hablar. En el año 2004, PuntCat recibió 72.000 euros de Presidència, según la Resolución PRE/236/005, de 20 de enero, que da publicidad a las subvenciones del cuarto trimestre de 2004 otorgadas por unidades directivas adscritas a la Secretaria General del Conseller en Cap con cargo a la aplicación presupuestaria PR04D/480.00.01.00. Y en el 2005, PuntCat se ha visto galardonada con otros 134.000 euros, procedentes esta vez del DURSI, según nos cuenta la resolución UNI/875/2005, de 11 de marzo, por la que se publica la concesión de diversas subvenciones, con cargo esta de PuntCat a la aplicación presupuestaria 62.90.480.001.
Que no hay para tanto, insisto, ni por un lado ni por otro. Que los catalanes que queramos expresarnos en nuestra lengua acabamos de conseguir un buen instrumento, pero nada más que eso, un instrumento, que servirá para impulsar de manera más eficiente todo orden de iniciativas catalanas en red pero que no determinará per se la creación de estas iniciativas. Que el triunfador fue PuntCat (con todo lo que arrastra) pero el impulso... soberano, lo cual nos ha costado a todos los catalanes un mínimo de 206.000 euros -más de 34 millones de las viejas- en el último año (no he tenido hasta ahora tiempo ni ocasión de realizar una búsqueda más cuidadosa y más a largo plazo). Y que, bueno, a lo hecho, pecho, para bien o para mal, pero sí que sería cuestión de que si hay que gastar más dinero público en este asunto -sobre todo ahora que se supone que este asunto tendría ya que mantenerse solo- se tendría que abrir un cierto debate, no sobre la conveniencia del .cat sino sobre su prioridad en relación a otros problemas y necesidades de carácter económico que tenemos por estos pagos.
A ver en qué acaba todo esto...
ACTUALIZACIÓN 20 de mayo de 2005
Fe de pifias - Manifiesto en este artículo, debido a un lamentable despiste, por el que pido disculpas, que el italiano es un idioma de implantación exactamente coincidente con las fronteras de su Estado. Nada de eso: se habla italiano en Italia, por supuesto, pero también en alguna región de Suiza (donde creo recordar que es cooficial), en una pequeña zona de Austria, en zonas de la antigua Yugoeslavia -espinita clavada en el corazón italiano- y es ampliamente utilizado en Albania. Y no me extrañaría olvidarme de algo. O sea que, si me descuido...
Por: Javier Cuchí | Correo ordinario | Comentarios (13) | Referencias (0)
¡Gracias! cansaba ya un poco el "Si no estás con nosotros, estás con ellos" que no paran de repetir Unos y Otros.
Por cierto, la imagen del remo, muy buena, ¿es original tuya?
1052 | 20-09-2005
Javier
dices que "aunque seguro que si en vez del .cat se tratara del .his, del cual, por cierto, ya se han escocido estos días, la protesta por la locura se hubiera visto convertida en la celebración de un justo y lógico reconocimiento a la realidad del castellano".
Bueno, no sé si aparte de mi alguien ha hecho referencia al .his. Yo si lo he hecho, y ha sido para recordar que en su dia me opuse con similares argumentos al .cat.
Yo no he hecho de esto una cuestión política. Me parece bien que no compartas mi idea de que los dominios linguísticos pueden causar un caos, pero no quieras ver intenciones políticas en quienes no las hemos tenidos. Me parecía un error la idea del .his y me parece un error el .cat. Además, no creo que estos dominios arreglen nada. Es más, por mi se podrian cargar los dominos territorial, empezando por el .es y continuando con los .us, .ar, .fr, .de y el resto.
Mis argumentos contra el .cat:
http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_...
Mis argumentos contra el .his:
http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?...
Antonio José | 20-09-2005
No pensaba en tí al escribir sobre este tema. Nunca me referiría a tí con el sobrenombre de "la perrera" y me parece que a estas alturas ya lo sabes.
No estamos de acuerdo -no completamente: en algún detalle, quizá sí- en el tema ".cat", aunque tampoco yo lo defiendo a capa y espada; creo que queda claro que, aunque me parece útil (posiblemente útil), tampoco lo veo del todo imprescindible.
Y no, tú no has politizado este tema, pero muchos otros sí. Es a ellos a quienes me refiero cuando digo que toda la bronca que meten con el ".cat" sería orina de colonia de lavanda si se tratara del ".his". Y no me parecería mal esto si no fuera por aquello, que conste. No me fastidian las opiniones, aunque sean contrarias a las mías; me joroban los comportamientos farisáicos, sobre todo cuando, incluso más allá de cuestiones políticas, están motivadas por una suerte de fobia específica.
En lo referente a tu opinión sobre los dominios territoriales en general, la suscribo completamente.
Javier Cuchí | 20-09-2005
Resulta más que evidente que por situación geográfica educacional (Barcelona) el autor del artículo ".CATaplúm" (Javier Cuchi, desarrollador de esta bitácora) ha sufrido en propias carnes la inmersión propagandística catalanera que el naZionalcatalanismo lleva aplicando a las generaciones más jovenes de catalanes desde hace varias décadas.
Si bien algunas reflexiones pudieran dar a entender ecuanimidad y objetividad en las opiniones vertidas por el autor, todo ello no es más que un puro espejismo puesto que el "poso" panfletario subliminal que la mayoría de catalanes, de cierta edad, llevan en la cabeza no les permite ver, ni dilucidar, ciertos asuntos con la objetividad necesaria.
Son muchos años de escuela mamando esa historia falseada de la imperial corona "catalano-aragonesa" (sic), rey "catalano-aragonés" (sic) y lengua "catalana" por todos los dominios del "imperio" ("Pais Valencià" (sic), les Illes (¿ no tienen nombre ?), "Catalunya nort" (sic), una "franja" de por alli y una ciudad de por allá).
NO senyor Cuchi-cuchi, NO, el idioma Valenciano no es el Catalán, como tampoco es Catalán el idioma hablado en las Baleares (antiguo Reino de Mallorca. Que cosas "todos" han sido reinos menos la "llorona" Catalunya ¿ complejo de auto-insuficiencia que hay que superar manipulando la historia a golpe de talonario subvencionador y compra-voluntades "científicas ?). Los idiomas son como los seres vivos, EVOLUCIONAN, y por tanto es una aberración pretender involucionarlos y devolverlos a todos al huevo PRIMIGENIO (que en ningún caso sería el Catalán como "madre"). Valenciano y Catalán son lenguas HERMANAS, esto es, proceden de una misma madre, el Valenciano no es hija del Catalán como falsamente nos quieren hacer creer (y cree firmemente el senyor Cuchi, tras "lavado de cerebro" nazionalcatalanista estandart del sistema educativo catalán)
No voy a extenderme más, en esta bitacora del senyor Cuchi no arreglaremos el entuerto, unicamente recalcar que el dominio .cat es otra accion más del imperialismo colonialista catalanero que no busca más que el beneficio propio (la "gran Catalunya" del filonazi Prat de la Riba) a expensas de apropiarse, absorver, desnaturalizar y destruir la lengua y la cultura de sus "germanets" los Valencianos (y baleares).
Es una lástima que se vayan a quedar con las ganas todos estos imperialistas de barretina, puesto que los valencianos, desde hace siglos, ya sabemos con que "germanets" nos jugamos "los cuartos" y aplicamos la máxima de "somos hermanos, pero no primos".
Y si alguien no sabe aún de qué va la "historia" que vaya a la web "Idioma Valencià" donde lo tendrá todo más claro.
http://www.idiomavalencia.cjb.net
http://idiomavalencia.95mb.com (link alternativo)
Web Idioma Valencià | 20-09-2005
Sólo una puntualización al comentario anterior: empecé a ir al colegio a los 3 años, en el curso escolar de 1958-1959; obtuve el título de Bachiller Elemental en 1969; el de Bachiller Superior (más COU: primera promoción) en 1972; pertenezco a la promoción universitaria de 1972-1977.
¿Qué inmersión dice usted que sufrí?
Javier Cuchí | 20-09-2005
Joan Ferrer | 20-09-2005
Demagogia blavero-zaplanista... por dios. Aquellos Catalanes que defendemos la unidad cultural, lingüística y (ojalá algún día) política, administrativa y territorial, de los ámbitos donde se habla "catalán+valenciano+balear+aranès+..." (si le llamo Catalán me pegan!), nunca, NUNCA, pretenderíamos absorver dichas otras lenguas. Llamarle Catalán en global es poner un nombre común, como podríamos ponerle uno nuevo y santas pascuas.
Véase el mimo y respeto que se aplica al aranès, totalmente supeditado a la administración de la Generalitat.
Xavi | 21-09-2005
Yo no recuerdo a nadie con dos dedos de inteligencia haber dicho nunca que el 'valenciano era hijo del catalán', como indica el "amigo" valencià. Simplemente lo que coincide virtualmente todo el mundo que conoce un poco de lo que habla es en decir que el valenciano y el catalán son dos formas de la misma lengua. Dicho de otra forma, que en el principado hablamos valenciano del norte ;)
Xavier Caballe | 21-09-2005
Las lenguas románicas surgieron hace más de un milenio a consecuencia de la fragmentación de la lengua madre: el latín. Tuvo que existir una fragmentación política del imperio romano para que esto ocurriera. Tuvo que existir un poder político nacional, no dependiente, para que las lenguas se consolidaran (como pasó con el castellano, francés, catalán etc.) Pensar que "nazca" una lengua románica nueva (como el valenciano) implica no sólo la destrucción del poder político anterior sino la creación de un nuevo poder político independiente que impulse la "nueva" lengua. Valencia carece de él. Más bien lleva camino de la absorción, sin más, por el castellano. Ni siquiera en hispanoamérica, donde sí se dan estas condiciones, ha sucedido esto con el castellano como generador de nuevas lenguas: existe una cosa llamada alfabetización que impide la formación de nuevas lenguas.
Vicent | 21-09-2005
Despues de leer el articulo del Sr J Cuchi he sentido por un momento que por fin¡ encontraba algo de cordura en todo lo que he leido sobre el puntcat, y creerme si os digo que ha sido mucho, antes y despues de su aprobación.
Por que no circunscribir el puntcat a lo que "prima facie" pretende? el tiempo pondrá cada cosa en su lugar... y si este nuevo dominio se convierte con el tiempo en un arma arrojadiza de la arena politica, como a veces parece que ocurrirá, siempre queda recurrir a ICANN para "echarselo" en cara.
Por lo demás, lamento no tener por el momento bitacora propia a la que referiros :-) me encuentro en ese momento en el que te dedicas a explorar, a ver lo que se mueve, antes de pretender abrir mis pensamientos a los internautas. Soy demasiado timida/o para ello. Gracias de nuevo, Javier por tus reflexiones.
Maymar | 22-09-2005
La filologia es una ciencia. De esta ciencia hay una rama que se llama Filologia Romanica. Los filologos son las personas que dedican su vida a estudias las lenguas. Son cientificos y los profesionales de la lenguas.
Si se pregunta a un filologo especializado en Filologia Romanica (viva este en Sebastopol, Harvard, la Sorbone, Madrid o Pekin) siempre respondera que el Catalan y el Valenciano son la misma lengua.
Es lamentable que politicos y demas gentes con estudios y responsabilidad se dediquen a tergiversar (falsear) los conocimientos cientificos para sembrar odio y malestar.
Si en una universidad alemana, Frankfurt por decir algo, en el departamento de Filologia Romanica a algun estudiante se le ocurre decir que el Valenciano y el Catalan son lenguas distintas lo mas logico es que le suspendan
De la misma manera deberian supender a todos los politicos e intelectuales, que con premeditacion y alevosia, se dedican a tergiversar conocimientos cientificos.
Miraprim
Miraprim | 23-09-2005
La "ciencia" del naZionalkatalanismo es la "ciencia" del pensamiento único y totalitario (como en los movimientos fascistas o marxistas, se hace desaparecer y se ridiculiza la libertat de cátedra). "Ciencia" fabricada a golpe de talonario y subvención. Algo parecido al "affair" puntCAT y sus 200.000 euros de subvenciones por parte de los poderes públicos catalanes para conseguir el colonialista e imperialista dominio .cat.
Ni los valencianos, ni baleares hablamos "catalán", ni formamos parte de ninguna "cultura catalana".
Algunos, sus fantasmagóricos "païasos catalanes" ya se los pueden ir metiendo por donde la espalda pierde su candoroso nombre.
"SOBRE EL RECONOCIMIENTO DE LA LENGUA MALLORQUINA-BALEAR"
...En el CONGRESO DE LENGUAS ROMANICAS celebrado en Palma de Mallorca en el año 1980, "XVI Congreso Internacional de Linguística y Filología Románicas", al que acudieron 800 especialistas en filología románica, representando a 33 países, setecientos sesenta de los asistentes se pronunciaron en favor de la denominación mallorquín-balear para la lengua en uso en Baleares...
http://idiomavalencia.95mb.com/docs/var/reconocimi...
"LA INTERMINABLE MANIPULACION HISTORICA"
En el XVI Congreso Internacional de Lengua y Filología Románica de 723 congresistas sólo 36 firmaron el documento que afirmaba la "unidad" de la lengua Catalana.
http://idiomavalencia.95mb.com/docs/var/maniphisto...
Ya saben lo que dice la "Romanistica Internacional" y todos los "cientificos" del mundo:
Valenciano, Balear y Catalán son lenguas diferentes e independientes (le joda a quien le joda, y le fastidie el "negocio" a quien se lo fastidie)
Web Idioma Valencià | 25-09-2005
te invito a conocer la web:
http://www.almogavares.net
berenguer | 22-04-2006