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El Incordio

¿Quién soy yo?




Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.

El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo

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¿Qué es «El Incordio»?


Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

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Miércoles, 14 de septiembre de 2005

Película de arte y ensayo en el Senado

De la serie: «En profundidad»

Hombre, hoy vamos a ir de primicia, a ver si consigo subir este artículo a una hora temprana.

Ayer, el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés en el Senado, anunció a la Asociación de Internautas la formulación al Gobierno, hoy mismo, de una pregunta sobre el canon digital. Dicho anuncio, con el contenido de la pregunta, fue puesto en la lista de correo, de modo que cuando me senté a la mesa a cenar, mi hija mayor ya exclamó: «¡Uy, uy, uy, que papá trae cara de "políticos"..!». Traer cara de políticos, en nuestro pequeño código familiar equivale a la elipsis de «Papá trae cara de que los políticos ya han hecho alguna marranada de las suyas» y debe ser cara de inquina malaya porque los gestos de obsequiosidad tendentes a apaciguarme -a ver si la hipertensión de este hombre nos va a dar un disgusto- se multiplican y prodigan.

Y es que la cosa tiene bemoles.

El grupillo este de progresistas de toreo de salón y de izquierdistas de marinería de agua dulce se despierta ahora con la preocupación sobre el canon; se despierta ahora porque la última vez que surgió el tema del canon en el Senado no fue progresista votar en contra de ese impuesto aberrante dado que la configuración de las narices de los senadores o del peinado de las senadoras que presentaron la proposición de ley no era del agrado de la muchachada rojilla (evidentemente: la proposición la presentó el PP). Y ya se sabe que, en política, los intereses del ciudadano de mierda importan un ardite; lo que verdaderamente importa es mantenerse en el machito y dedicarse a jorobar al contrario, por más que el contrario presente, por una de aquellas iluminaciones taumatúrgicas que nadie sabe por qué pasan, pero pasan, una propuesta inteligente y acorde con las necesidades de ese capullo que paga los impuestos.

Pero como el capullo este que paga los impuestos (a la fuerza ahorcan) de vez en cuando es llamado a votar y los hay que todavía votan y encima, los muy impertinentes, se permiten votar lo que les da la gana, hay que hacer lo que recomendaba Lope de Vega, meterles una buena bola:

El vulgo es necio
y puesto que paga es justo
hablarle en necio para darle gusto


De modo que los tontos del haba estos seguirán pagando canon como dos y dos son cuatro (¡anda que nos vamos nosotros a indisponer con la Bardem, con el Bautista o con el matrimonio, con lo buenos clientes que son y la de años que llevan en esta casa!) pero vamos a hacerles ver que nosotros estamos sólidamente a su lado y que nada de cánones, oye, faltaría más, qué razón tenéis y qué injusta es la cosa. Y si cometéis la gilipollez de volvernos a votar, seguiremos estando contra el canon, pero votando para que no se suprima, y así, como cantaba el torero aquel, nos quedamos todos tan a gustito.

Y en lo de hablar en necio, de verdad que le dan vueltas a Lope. Muchas vueltas. Veamos algún contenido de la nota que acompaña al anuncio de su fastuosa y revolucionaria pregunta al gobierno, enviada a la AI (la traducción del catalán es mía):

«L'Entesa se hace eco de la oposición de gran parte de la sociedad contra este impuesto que penaliza de forma preventiva el consumo de productos digitales que puedan ser instrumentos o soportes de grabación, para compensar a las víctimas de la piratería»

Empezamos bien. Hay que ver la cantidad de gilipolleces que pueden soltarse en un solo párrafo. La primera, principal y más gorda: compensar a las víctimas de la piratería. ¿Ah, sí? ¿Desde cuándo el canon se estableció para compensar a las víctimas de la piratería? ¿Qué entienden estos octubristas de mercadillo de saldos por piratería? ¿Tienen información de primera mano sobre esto? ¿Podemos estimar que este concepto compensatorio lo han deducido de su habitual relación social, política o -quizá- económica con las damas y caballeros antes citados?

Otra cosita: lo de impuesto, podemos decirlo los ciudadanos con el apellido, explícito o elíptico, privado, aunque hay también otros apellidos, en este caso siempre implícitos, puesto que su expresión material y literal puede llevar a pleitos y cosas de esas. Pero, en rigor, no puede decirlo un político en una nota oficial... a menos que se le haya escapado corriendo el subconsciente, como a doña Esperanza Aguirre.

También espero que alguien -quizá el amigo Josu Mezo- me explique qué es esto de la penalización preventiva.

Sigamos con la nota y pasemos al párrafo siguiente:

«Las asociaciones de usuarios y de internautas consideran que se criminaliza al consumidor y que la grabación digital no es sinónimo de piratería, ya que la copia privada para uso doméstico es completamente legal y cotidiana»

En una primera lectura, me pareció que los chicos estos rectificaban en este párrafo su aserto anterior, que el consciente volvía a encerrar en la jaula al subconsciente y que ya no, que la copia privada (imagino que se refieren a ella cuando hablan de grabación digital) ya no es piratería. Empezaba a respirar de alivio cuando, vuelvo a leer y veo que no, que ellos no vuelven sobre lo dicho, en absoluto; se limitan a reproducir las alegaciones de las asociaciones de usuarios y de internautas, pero manteniéndose ellos al margen de las mismas. De donde sólo puede deducirse que ellos siguen pensando que la copia privada es piratería. Ay, ay, ay...

Más, más, que hay más...

«Esta iniciativa no es la primera que presenta el senador Jordi Guillot en el Senado contra este impuesto "que consideramos absurdo", no obstante lo cual, sí es favorable a la "creación de una figura compensatoria que palíe los efectos de la piratería sobre un sector muy débil". En definitiva, se trata de encontrar una fórmula que indemnice a los perjudicados, persiguiendo la piratería, pero sin cargar el precio a los usuarios que no delinquen"»

Pero bueno... es que... O sea, que hay que crear una figura compensatoria (luego ya veremos de qué y a quién) pero sin cargar el precio a los usuarios que no delinquen.

A ver: cuando se persigue un delito, el que paga los platos rotos es el delincuente que, al ser habido y condenado, se le impone la reposición de lo apropiado indebidamente mediante el delito y la indemnización a la víctima, destinando a ello el patrimonio del delincuente; si este es insolvente, se la carga la compañía de seguros; y si no hay seguro posible pues, señores, san joderse cayó en tal día. Bien lo saben muchísimos ciudadanos que han visto sus pisos reventados, sus chalets esquilmados o sus bolsillos desvalijados en plena calle y navaja en mano. Pero a nadie indemniza el Estado por las consecuencias económicas de los delitos salvo que éstos hayan sido cometidos por funcionarios en ejercicio o el caso especial y excepcional de las víctimas del terrorismo.

Pero, bueno, supuesto que haya que buscar una fórmula compensatoria aparte de las mencionadas... ¿cuál se les ocurre que no suponga cargar el precio a los usuarios que no delinquen? Porque si están pensando en dinerito público (la tentación vive en Solbes) resulta que en tal caso pagarían los usuarios que no delinquen y también los no usuarios que, obviamente, tampoco delinquen.

¿A quién coño se creen estos tíos que toman el pelo?

¿Y qué es esto del sector muy débil? ¿Se está refiriendo a la industria discográfica? ¿Es ése un sector muy débil? Porque de los autores no puede estar hablando. De los autores, claro está, verdaderamente débiles, de los que venden poco, porque éstos no rascan apenas nada del canon ya que éste se reparte en función de las ventas (o eso parece que dicen, porque los números de las entidades de gestión son un verdadero misterio etrusco, a menos que llamemos números a esas cuentas del Gran Capitán que alguna que otra entidad publica en su página web).

¿Nos explicará el señor Guillot cómo se repartirá el dinero de nuestros impuestos o lo volcarán en el pozo negro e inextricable de las muy transparentes entidades aludidas?

En definitiva, hoy -quizá ya en el momento en que estas líneas vean la luz- tendremos una nueva comedieta parlamentaria pour épater le bourgeois, para que algunos -cada vez menos- tontos del culo se crean que estos tíos se ganan el sueldo y que (¡ja, ja, ja, ja, ja!) cuidan de nuestros intereses, y para que oigamos, en los boletines oficiales de las televisiones públicas y de los medios afectos, las palabras vacuas, tópicas y estúpidas de siempre: el salario de los autores, la protección de los artistas y la cagarela habitual.

Que se vayan a la mierda.

Así de claro.

Por: Javier Cuchí | Correo ordinario | Comentarios (2) | Referencias (2)

Comentarios

Esa tensión, esa tensión, como decía aquel pobre doctor de La gran superproducción (tebeo de Jan y Superlópez): No lo excite, no lo excite.

Como se dice en Galicia: Mexan por ti e tes que dicir que chove..., pero que se no pasen, que no olviden que este país de masocas que votan a quienes los estafan es el mismo país de Fuenteovejuna, Ocaña y los Irmandiños...

lamastelle | 14-09-2005

Hola Javier.

Suscribo todas y cada una de tus frases.

Mi saludo y sincero reconocimiento por tu blog.

Serther | 14-09-2005

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Conatos | 2005-09-21 11:59:43
[...] No me fío ni un pelo de IC-IU pese a su anuncio de que se opondrá al canon (que, seguro, terminará en una abstención, en el mejor de los casos, o sea, en nada). A ERC ya le hemos visto el plumero en Cataluña con lo del software libre, o sea [...]

Ajo, agua y perejil | 2005-11-24 21:49:24
[...] lo he reiterado: no podemos fiarnos de los políticos; son nuestros enemigos, son enemigos de la ciudadanía, no trabajan en pro de nuestros intereses sino en los de las grandes coporaciones, en el de los de los grupos de presión, hasta en lo [...]