
Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.
El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo
Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

© Javier Cuchí
Barcelona, 2005-2006
Lunes, 04 de julio de 2005
De la serie: «Gramática parda»
Sujeto - Ese fantasmagórico sujeto llamado Bob Geldof y todo su tinglado.
Verbo - Un nuevo megaconcierto en nueve ciudades consecutivas con el fin de recaudar plata (papel de estaño) para los chinitos. O algo así.
Predicado - Este fin de semana hubo cuchipanda musical a nivel internacional a beneficio de los huérfanos y de los pobres de la capital como hubiera dicho aquel glorioso Tito B. Diagonal en aquellos no menos gloriosos años 70, con el gallego aún coleando.
«El Periódico», que es el rotativo que suele definir lo que es política e izquierdosamente correcto en el ámbito catalán, se cura en salud y dedica su editorial de hoy a los macroconciertos de este tipo. Y como ya se las ve venir, podemos leer en dicho editorial cosas como esta: «Existe la tentación de ver este tipo de iniciativas con desconfianza, para subrayar la contradicción en que incurren las estrellas que agitan desde el escenario la bandera contra el hambre y la injusticia para luego dirigirse en limusina, rodeados de guardaespaldas, a sus mansiones u hoteles de lujo. O destacar la campaña gratuita de imagen que supone para muchos de ellos una cita de estas características». Pues sí, señor, eso es, exactamente. «El Periódico» adivina que notaremos olor a podrido y con mucha razón. Aquí hay mucho cuento, mucha promoción de nuestras viejas amigas, las discográficas, y mucho pan que mojan las inevitables sociedades de gestión de derechos económicos de autor, aunque esta vez tenemos la satisfacción de poder imaginar con probabilidades de acierto que la $GAE no pillará apenas cacho porque parece que España no ha visto promotores para tan caritativa como sospechosa iniciativa o no ha sido llamada a participar en el botín. La verdad es que con valores como el niño de los bucles como máxima aportación, en fin, tampoco la cosa era para echar cohetes.
Efectivamente, la cosa me recuerda mucho a una viñeta de la incomparable Mafalda de Quino que no me resisto a reproducir a modo de cita, porque le viene ni pintada al caso:

Por: Javier Cuchí | Gramática parda | Comentarios (1) | Referencias (0)
Está muy bien pero, aparte de criticar, ¿qué podemos hacer mientras haya tanto gili y tanto caradura dispuesto a aprovecharse de ellos?
¿Qué hacen nuestros intelectuales y periodistas de bandera, aparte de chupar del bote? ¿Donde están los Zola, Larra, Unamuno y Ortegas?
Republicano | 06-07-2005