Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El Incordio

¿Quién soy yo?




Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.

El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo

.

¿Qué es «El Incordio»?


Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

Búsqueda

La tira Ecol


Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM




















No a la traza privada sin control judicial

Ven a Devolución y recupera el conocimiento





Get Firefox!

Get Thunderbird!

Siempre mejor con OpenOffice. Para no equivocarte

Mis fotografías



Derechos del autor,
derechos para todos


Licencia de Creative Commons

Esta obra está protegida por una
licencia de Creative Commons

© Javier Cuchí
Barcelona, 2005-2006

Visitas


Estadisticas y contadores web gratis

Desde 21 de enero de 2005


Internet MarketingForos gratisTacañoPracticasGuia

Desde 21 de enero de 2006

El tiempo en casa



Créditos


Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com


 Bitacoras.com

directorio blogs

Martes, 28 de junio de 2005

La fiera de mi Google

De la serie: «El profundidad»

Hasta no hace mucho más de tres o cuatro años, no había un buscador por excelencia, aunque sí dos o tres mayoritarios: estaba Yahoo, como más popular, y los chicos que íbamos de listos y de saber manejar como leones el modo avanzado fardábamos, como supuestos miembros de una misteriosa élite, de utilizar Altavista. Que iba muy bien, desde luego.

Pero llegó Google y se implantó, así, sin despeinarse. De pronto, no hubo otro buscador. Todos, tirios, troyanos, geeks, estudiantes, marujas, encorbatados, hackers, crackers y todas las hierbas imaginables en esta red de nuestros dolores, se entregaron a Google con raro entusiasmo y con ¿sorprendente? unanimidad.

Y Google siguió avanzando, perfeccionando sus servicios de búsqueda y no saliendo de los campos, digamos, habituales, de un buscador: imágenes, noticias... incluso el lanzamiento de su inaudito Gmail (1 giga de capacidad al principio, ya va por 2 Gbytes) que rompió todos los moldes y revolucionó el mercado de los servicios gratuitos de correo electrónico, estaba dentro del perfil de prestaciones de un servicio así, que ya tenía precedentes ilustres, como el propio Yahoo o MSN (este último, aunque ha cedido mucho terreno, aún es, desgraciadamente, hegemónico en materia de mensajería instantánea).

Pero Google, quizá catapultado por su éxito en bolsa, prosigue en su ascenso acelerado y continúa lanzando servicios, cada vez más atípicos: el buscador interno, el ya comentado en esta bitácora servicio de cartografía y fotografía satélite del mundo entero (en fase beta). En la última conferencia que dio Jorge Cortell en Barcelona, nos anunció la aparición, hacia final de año, de un servicio de traducción que parece ser fantástico; le objeté a Jorge que desde hace muchos años se están invirtiendo enormes capitales en I+D en este ámbito y los resultados, prometedores a largo plazo, son, al presente, modestos; me respondió que a él también le constaba esto pero que él había visto una demo del proyecto de Google y estaba asombrado, a reserva, claro, que la demo responda a la realidad del proyecto a finales de 2005. Veremos, pero es cierto que la cosa está ahí, si no es para finales del 2005 será para más tarde, pero Google no para.

También he oído rumores, sin cita de origen, pero recurrentes y reiterados, de que Google podría estar pergeñando un sistema operativo propio, aunque no se sabe nada de plazos ni ningún otro detalle. Podría ser un FUD, una leyenda urbana, desde luego pero... ¿alguien cree que existe meta imposible para Google? Yo creo que no, siempre, por supuesto, que se la plantee. Puede ser que Google se haya planteado la creación de un sistema operativo propio; puede que no lo haya hecho. Pero si lo ha hecho, si se lo ha propuesto, habrá un sistema operativo Google. Si es el caso, veremos si será mejor o peor que Window$ (fácilmente será mejor) y veremos si, eso aparte (mejorar Window$ no garantiza gran cosa, por sí mismo), es un sistema operativo bueno o malo.

A mí, lo que más me interesa (aparte de la apasionante posibilidad de un nuevo sistema operativo posiblemente competitivo metiendo caña en el mercado) es observar la evolución del modelo Google. en su conjunto. Tengo muy claro que, hoy por hoy, está basado en el sistema apropiativo (código cerrado, protegido y más que probablemente patentado) aunque parece que hay o va a haber alguna gozosa excepción libre si bien también parece basado en la gratuidad, en la amplia disposición y en los ingresos por publicidad (una publicidad, por cierto, muy ingeniosa, muy bien dirigida y relativamente poco agresiva). No es el mejor escenario para quien es partidario del conocimiento libre, desde luego, pero hay que reconocer que está también lejos del espantoso sistema apropiativo cuyo líder y más preclaro símbolo es Micro$oft.

Otra pregunta que se me ocurre es, ante un escenario de éxito reiterado, de posible sistema operativo propio, de -posiblemente, ya en estas- navegador propio y de todo lo propio que ya hay y de lo que en un futuro pueda haber, si no acometerá a Google la tentación hegemónica. Porque no oculto un cierto temor a que el modelo Micro$oft se corrija o amplíe; la inquina personal que muchos le tenemos a don Guillermo no es más que una manifestación folklórica: el verdadero y serio objetivo no es destruir a Micro$oft sino destruir su modelo; si M$ pasa a ser una empresa más o menos potente pero secundaria o residual, incluso si desaparece, pero en su lugar se asienta otra con un modelo aún más férreo, aún más despiadado, aún más apropiativo (¿es posible, no obstante, ser más apropiativo que Micro$oft?), no habremos ganado nada y hasta es teóricamente posible que llegásemos a añorar las atildadas gafitas de Gates.

Por más que no oculto la mucha gracia que, hoy por hoy, me hace Google, sigo pensando -y cada vez con mayor firmeza- que el software libre es la única salida a término histórico; si Google conquista los escritorios con software privativo, aunque inicialmente se gane en calidad perderemos en libertad; quizá perdamos mucha más libertad de la que ya hemos perdido a estas alturas y que aún podemos recuperar.

No me cansaré de insistir a los desarrolladores Linux, BSD y demás, que el secreto está en el escritorio, que las empresas, las administraciones y el mundo de la educación son importantísimos, pero que el éxito está en el escritorio. Soy consciente de que la marujita o el auxiliar administrativo no son clientes o usuarios de lustre para altísimos y sapientísimos ingenieros, pero si no quieren acabar desarrollando en Visual Basic van a tener que lanzarse a la conquista del escritorio, a la compatibilidad total con el hardware sin esperar a los controladores de los fabricantes.

Google, seguro que llegará a las empresas, a las administraciones públicas, al mundo de la educación... pero si crea un sistema operativo, seguro, seguro, seguro que empezará por el escritorio, tanto si a sus desarrolladores les parecen las marujas clientes de suficiente nivel como si no.

Y triunfará nuevamente.

Por: Javier Cuchí | Correo ordinario | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos