
Me llamo Javier Cuchí y soy miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux.
El conocimiento corre hoy serio peligro como derecho universal que existe desde el alba de la Humanidad. Me preocupan, y mucho, las crecientes maniobras de varios sectores financieros (bajo denominaciones sugerente y falsariamente industriales o artísticas) y de sus factótums políticos, que no pretenden otra cosa que la apropiación ilegítima y fraudulenta de ese conocimiento para convertirlo en un valor puramente especulativo, restringido y escaso, fuente de aún mayores desigualdades y exclusiones de personas, sociedades y pueblos, y causa de pobreza y de subdesarrollo
Un grito de alerta, un silbato que clama «¡Al ladrón!», una voz de protesta, un «no convencéis y está por ver si vencéis»

© Javier Cuchí
Barcelona, 2005-2006
Jueves, 27 de enero de 2005
De la serie: «Gramática parda»
Sujeto - Un funcionario de la Generalitat de Catalunya, don Bernardo Sánchez, adscrito al Departament d’Educació.
Verbo - Tras un expediente disciplinario, ha sido sancionado con un mes de suspensión por haberse negado a fotocopiar libros -entre ellos, el Quijote- editados bajo la protección de la Ley de la Propiedad Intelectual.
Predicado - La noticia de Europa Press es un poco confusa, parecería que se trata de un listillo que ignora que los derechos económicos del autor caducan a los setenta años de la muerte de éste, y es evidente que ha llovido mucho más desde la muerte de don Miguel. Pero esta vez tenía yo cerca al protagonista (aunque en otro departamento, trabaja en la misma administración pública que yo y no me ha costado casi nada localizarlo), así que anoche tuve con él una larga conversación telefónica que me ha aclarado algunos puntos que la noticia de agencia no deja nítidos. Por ejemplo, que nuestro hombre, pese a pertenecer al Cuerpo de Subalternos, es licenciado en Historia (lujos que se permite esa santa casa) y no se chupa el dedo; sabe, pongamos por caso, que para proteger sus libros con la normativa sobre derechos de autor cuando éstos ya han caducado, las editoriales recurren a diversos trucos: por ejemplo, iluminar profusamente un Quijote con comentarios a pie de página de cualquier sabio académico, comentarios que, generalmente, sirven para bien poco salvo para que la página no pueda ser fotocopiada porque Cervantes ya no puede reclamar derechos de autor, pero el iluminador sí (y, naturalmente, el iluminador tiene los derechos cedidos a la editorial). Claro, don Bernardo no se negó a fotocopiar el Quijote, se negó a fotocopiar un prólogo de Martí de Riquer a una edición del Quijote.
El secretario general del Departament, siempre según don Bernardo Sánchez, ha hecho dos comentarios jugosos e interesantes. El primero -lo recoge Europa Press-, que si los tribunales acaban dando la razón a don Bernardo, todo el sistema educativo catalán podría quedar paralizado. Muy edificante: ¿de modo que el sistema educativo catalán se sustenta sobre la copia masiva de material protegido por la Ley de la Propiedad Intelectual? Vaya, vaya...
El segundo (su única fuente, en este caso, es don Bernardo), según el cual el secretario general le indujo a reflexionar si no podría estar o haber estado equivocado, puesto que quizá estas fotocopias podrían ser legales al tratarse de copias privadas. ¡Ah! ¡Esto ya es otra cosa! ¡¡¡A mí los sindicatos!!! ¿Se sanciona a un funcionario por negarse a realizar fotocopias de carácter privado? Por otra parte, imagino que los prebostes de CEDRO (la entidad de gestión de los derechos de autor de los escritores) estarán ansiosos por que el secretario general de Educació de la Generalitat de Catalunya ate la mosca de las copias privadas por el rabo de un centro público.
Esto es lo que pasa cuando las leyes se hacen con el culo y sin atender a nada más que a las presiones de las entidades de gestión y de las empresas poderosas del sector respectivo: entre otros males nada menores, ahora tenemos a un modesto funcionario sumido en la angustia de una mancha en su expediente (está por ver: la sanción ha sido recurrida) por su celo en el cumplimiento de la Ley, y a un departamento de la Generalitat haciendo el ridículo por los siete mares.
El Departament d’Educació de la Generalitat, entre las fotografías con la Rosa de España y las fotocopias del Quijote prologado por el profesor Martí de Riquer, nos trae contentos.
¿Parará ya el espectáculo?
Por: Javier Cuchí | Gramática parda | Comentarios (0) | Referencias (0)